Organización del ambiente de aprendizaje del aula.
Está demostrado que la organización del ambiente nunca es
neutro, el ambiente de trabajo influye positiva o negativamente en los
resultados de aquellos que lo ocupan. Planificar el ambiente físico significa
hacer que los elementos que lo componen estén siempre al servicio de la enseñanza
y que estos materiales puedan ser objeto de aprendizaje y a la vez recurso
didáctico.
El ambiente tiene que motivar al niño y facilitar el
aprendizaje y las interacciones.
El profesor ha de disponer intencionadamente de determinados
entornos y distintos ambientes de trabajo que faciliten su trabajo y ayuden a
su alumnado en el proceso de aprendizaje. Para disponer correctamente de este
espacio debe conocer la conducta de los niños y como es el entorno que más les
favorece. Hay que tener en cuenta que en infantil este espacio no es algo que
termine en la puerta de la clase, los pasillos el patio, otras aulas, todos
esos son espacios dispuestos al desarrollo del niño, y por lo tanto un material
más a usar en el aprendizaje de los más pequeños.
El espacio se organizara de formas distintas dependiendo de
una serie de factores:
- La edad de los niños
- Su situación personal
- Sus necesidades e intereses,
- etc.
Todos estos entre otros factores hacen que cada año, y por
lo tanto cada clase y grupo de alumnos sea totalmente distinto, y se tenga que
amoldar constantemente la organización del aula a lo que ellos con sus características
reclamen, teniendo en cuenta que los protagonistas son en todo momento los
alumnos. Pero en general lo primordial es que un aula sea cálida y confortable,
estimulante y ordenada (dos pautas importantísimas para el desarrollo de los
niños), que sea un lugar seguro y que favorezca su autonomía, su trabajo y su juego,
en fin, que cubra de manera global todas las necesidades de todos los niños y
niñas, pero también sus intereses y preferencias personales.
El aula es un lugar de convivencia, donde niños y maestros
pasamos una parte importante del día, es importante para los más pequeños que
este medio les permita interaccionar,
buscar y encontrar respuestas. En este proceso es primordial el uso de muchos y
muy diversos materiales, que en las aulas de infantil son indispensables:
cuentos, colores, papel, tijeras, materiales reciclados…
En mi opinión la mejor manera de que los niños aprendan es
con la práctica, por eso considero que la mejor manera de organizar una clase
es en talleres o rincones que estimulen y ayuden a entender más fácilmente las
cosas a los alumnos. No se puede tener una organización espacial estándar que se pueda seguir como modelo, pues como
bien he dicho antes cada aula es un mundo.
- Los rincones son espacios para actividades específicas o actividades un poco más libres donde en espacios delimitados y siempre organizados los niños, solos o grupos realizan un juego o actividad que les ayuda a aprender distintos contenidos o hábitos.Pueden ser diversos y muy variados, la imaginación es el límite, y un mismo rincón puede desarrollar distintos contenidos de forma muy variada.
- Los talleres son espacios para actividades más globalizadas, algo más tradicionales y divididas por contenidos.
Esta propuesta de organización permite manipular y
desarrollar distintos factores de forma práctica, como la creatividad la interacción
el lenguaje oral y escrito…Es verdad que este tipo de organización requiere de más atención
y trabajo, pero a mi parecer también da más y mejores resultados.
Hay que tener también en cuenta que debemos establecer una serie de
normas y orden determinado, para que los niños utilicen estos espacios de la
forma más adecuada y ordenada y que no se creen conflictos a la hora de elegir
o utilizarlos.
También es importante para los niños que ese espacio esté debidamente
señalizado, y en caso de que en la clase se encuentre algún caso de
discapacidad esa señalización tendrá que tener unas características especiales,
y siempre a la altura y alcance de los niños, que al fin y al cabo son los que le van a dar uso.
En mi opinión la clase tiene que tener una distribución abierta,
junto a la pared sitúo los diversos rincones y talleres, en el centro, pero
nunca ocupando todo el espacio, las mesas,
y permitiéndome modificar su situación en todo momento si alguna
actividad me lo exige así, pero nunca dejar de realizar una actividad por
impedimento del espacio. En mi caso he de reconocer que tengo un aula amplia
sin demasiados problemas de espacio, y con esta organización aun sobra un hueco
decente para el rincón de la asamblea, para mi uno de los más importantes y
amplios.
El trabajo por rincones tiene unas ventajas claramente
visibles, desarrolla en los niños un espíritu de investigación y colaboración entre
ellos importantísimo. Favorece mucho la autonomía y las estrategias de aprendizaje
a la hora de encontrar soluciones a los diversos problemas expuestos y facilitan
la evaluación individual y grupal del alumno por parte del docente.
A la hora de colocar un taller o rincón en el aula hay que
tener en cuenta diversas características, por ejemplo:
- Donde colocamos el rincón o talles, el espacio donde lo vamos a situar, es importante la situación de estos, no todos se pueden desarrollar igual en todos los sitios.
- Si el taller está claramente delimitado o se encuentra en un espacio más abierto.
- Si se puede modificar la organización del espacio por parte de los niños con el desplazamiento de muebles o materiales, y si esto resulta seguro para los niños.
La situación del rincón
o el taller es muy importante y no se puede tomar a la ligera, no dejan de ser recursos
educativos y con tal importancia hay que
tratarlos. Y hay que estudiar bien la
función de estos en el aula, si nos van a servir para desarrollar distintos
conocimientos o solo nos sirven para un ala determinada de conocimiento, también
hay que planificar el tiempo que más o menos durara, y en qué momento dejaremos
que los niños los utilicen, en un tiempo libre o tendrán un tiempo determinado
para ir a los rincones o talleres, serán guiadas las actividades por el dicente
o dejaremos que los usen de una forma más libre y menos dirigida , tenemos que
ver si vamos a controlar el uso que los niños hacen de estos, y en caso de que así
sea como lo haremos y como lo evaluaremos. Y lo más importante ver si es un rincón
que realmente les sirva a los niños para aprender, no queremos un rincón bonito
pero que no sirva de nada a los niños y no los motive o ayude en su
aprendizaje.



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